Lima no necesita “milagros educativos”; necesita gestión concreta y control político que si realmente trabaje. Un diputado por Lima puede empujar tres cosas que sí mueven la aguja: leyes útiles, presupuesto bien dirigido y fiscalización real al Ministerio de Educación y a los programas que se comen el dinero sin resultados.
Apoyo a Proyectos Educativos en el PERU






