Perú no es solo un país: es una biblioteca gigante escrita en piedra, barro, madera, tejidos… y en la memoria de su gente. Proteger el patrimonio cultural no es “romanticismo”, es soberanía, identidad y también economía bien hecha (turismo sostenible, no saqueo con selfie).
Preservar la herencia y patrimonio cultural de nuestro Peru






